lunes, 21 de mayo de 2012

Mediciones de Sala

Una vez hemos decidido la posición final de los monitores (conviene ayudarse de un metro para hacer medidas exactas), debemos comprobar la respuesta real de la sala, ya que la ubicación de las escuchas influye en el comportamiento del recinto. Además, otros factores como el material de las paredes, la distribución del equipo, muebles y elementos decorativos, etc. pueden hacer que la distribución de las ondas no sea la esperada y resuelvan problemas que teóricamente debía haber (o crear otros inesperados).

Lo ideal sería emplear una fuente omnidireccional con un generador de señales para emitir tonos puros y ruido rosa, y emplear un micro de laboratorio junto con un analizador de espectro para comprobar la respuesta en distintos puntos de la sala.

Si no disponemos de estos materiales podemos emplear un plugin generador de señales y nuestros monitores de estudio como fuente, un buen micro de condensador (en patrón omnidireccional) y un plugin RTA (Real Time Analizer) para la evaluación. Si nuestro software de edición no dispone de ningún RTA, podemos descargar Inspector de Elemental Audio (www.elementalaudio.com). Existe una versión gratuita para PC y Mac, en versiones VST, RTAS y Audiounit.


El primer lugar donde colocaremos el micrófono es lógicamente el punto de escucha. El ruido rosa nos dará una idea general de la respuesta de la sala, mientras que emitir tonos puros en cada una de las bandas de tercio de octava nos permite centrar la atención en partes concretas del espectro. La idea es recorrer todas las bandas de tercio de octava y comprobar si existe alguna frecuencia en la que el nivel recogido por el micrófono es inusualmente alto o bajo.

Si en cada tono nos paseamos por la sala, podremos comprobar la situación de los nodos y antinodos, y cómo aumenta el número de ellos conforme subimos en frecuencia.

Debido a esta dependencia de la respuesta en función de la posición en la sala, conviene realizar las mediciones en otros puntos a parte del de escucha, para conocer más íntimamente el comportamiento de nuestro control.

NOTA: lógicamente la propia respuesta de los monitores y micro que empleemos condicionarán el resultado de las mediciones. Por ejemplo, es posible que nuestros monitores no sean capaces de reproducir ningún tono por debajo de 40 Hz. Tal y como hemos dicho al comenzar el artículo, la contratación de un profesional con el material adecuado siempre será la mejor opción si pretendemos hacer un estudio serio de la sala.


Conclusiones

La ubicación y disposición de los monitores son un punto clave a la hora de establecer un entorno de escucha fiable. Aún cuando el cálculo de los modos propios se puede llevar a cabo de forma teórica, el lugar donde coloquemos las escuchas determinará el comportamiento final de la sala, siendo por tanto imprescindible realizar mediciones empíricas para determinar los posibles problemas acústicos de la misma.

Una vez hemos comprobado cuál es la respuesta de la sala, el siguiente paso consiste en diseñar el tratamiento acústico adecuado para corregir las posibles deficiencias y mejorar el campo sonoro. En el próximo número analizaremos los distintos tipos de materiales acústicos y su uso, a la vez que veremos cómo decidir el emplazamiento apropiado. También presentaremos otros problemas como el flutter eco (y cómo solucionarlo), y siguiendo la misma tónica de este artículo, veremos como no hace falta realizar una fuerte inversión para disfrutar de un buen control.        

Roger Montejano

2 comentarios:

  1. Gabriel trifacika29 mayo, 2012

    es muy interesante lo que sabes de sonido amigo segui asi

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    1. Muchas gracias Gabriel por leerme!!!
      Saludos!!!

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