sábado, 11 de agosto de 2012

Compresión en la Mezcla


     Todos estos cambios (expuestos en el articulo “Loudness”) en la percepción dinámica pueden imitarse con el uso inteligente de un compresor, y así engañar al cerebro del oyente al existir mucha sonoridad a bajos niveles. Esto se puede aplicar no solo a las percusiones, sino a todo, incluyendo la mezcla estéreo. Si se comprime la mezcla se le puede aportar energía y hacer que parezca más potente de lo que realmente es. Una de las grabaciones de la última década donde más se nota este hecho es en el clásico de 1991 Nevermind de NIRVANA. Entre otras cosas, se debe a un exhaustivo uso de la compresión sobre la mezcla final. Los trabajos de PRODIGY son otra referencia.

Se cree que más allá de ciertos volúmenes el oído añade armónicos adicionales, en cuyo caso el timbre del sonido percibido cambiará. Esas frecuencias extra reciben el nombre de altura residual y no sólo se reproducen a niveles altos, sino también cuando se combinan determinadas frecuencias para crear acordes inarmónicos.

Algunos compresores (sobre todo los de válvulas) son mejores que otros en la búsqueda de un mayor efecto sobre la intensidad fisiológica; se debe a la distorsión armónica que agregan al sonido.

Cualquier reflejo con más de 40 ó 50ms de retraso respecto al sonido original ve su sonoridad reducida en aproximadamente 10dB en el cerebro. Este es otro mecanismo derivado de la evolución, que ayudaba a descifrar las conversaciones que se producían en las cavernas durante la prehistoria, que solían tener mucho eco. Los reflejos con retardos superiores a 50ms y anteriores al desvanecimiento de la reverberación incrementan la sonoridad. El sonido parecerá más fuerte. Si se añade durante la fase de grabación Reverb, se puede incrementar dicha sonoridad. Claro, existe un límite en la cantidad de Reverb aplicable, antes de que el sonido directo quede oscurecido.

Las curvas isófonas de Fletcher-Munson explican el fenómeno de la diferencia tonal que se produce al variar el volumen. Al subirlo los graves y agudos parecen aumentar su nivel más que los medios. A niveles bajos son los medios, pero en particular la presencia lo que parece predominar. La presencia es donde reside el sentido de la definición, por lo que potenciar estas bandas a bajos volúmenes ayuda a distinguir el habla en ambientes ruidosos.

Si se mezcla a bajo nivel y se potencian los graves, al subir el volumen, tanto el productor como los monitores se llevarán un buen susto. Si una grabación tiene más sonoridad que otra, también parecerá tener más graves y agudos. Así que será más impresionante. Si el nivel de grabación es más bajo, parecerá más ligera y blanda.

Tanto el oído como el cerebro separan el espectro de la onda recibida en varias bandas de aproximadamente un tercio de octava. Cuantas más bandas de este tipo se cubran, más fuerte parecerá el sonido. Esto sirve para crear un gran efecto dinámico manteniendo constante el nivel físico: muy útil para diferenciar los estribillos de un tema. Por ejemplo; NIRVANA con su Smells Like Teen Spirit: el estribillo es arrollador, pero de hecho no existe prácticamente cambio en el volumen. En la pista 2 de BLUR ocurre algo parecido: se explica con un uso muy inteligente de los arreglos y de la mezcla para asegurar que cuando irrumpe el estribillo, se produzca una respuesta en todas las frecuencias.

Intercalar breves silencios anteriores al momento de máximo impacto ayuda a crear esta sensación. Con esto se refuerza la creencia de que lo que se deja fuera de una mezcla es tan importante como lo que contiene: el contraste entre el vacío y el lleno absoluto aumentan el sentido de sonoridad. Las puertas de ruido tienen gran valor para asegurar el silencio en esas breves paradas.

Al margen de todo esto, es indudable que en este campo la interpretación es importantísima. Si algo se toca fuerte, esa energía quedará capturada en la grabación y siempre sonará, a alguien tocando fuerte. Hay gente que atribuye esto a los armónicos límites, que son aquellos que están más allá del séptimo. Los compresores son el arma fundamental en el arsenal de la sonoridad, para lograr buenos resultados. Una compresión suave todavía es útil, para realzar la voz sobre una mezcla, por ejemplo, pero en general es el factor de bombeo el que marca la pauta. Hacen que parezca más poderosa, con énfasis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario